El beso de la muerte

Foto tomada de Internet

Foto tomada de Internet

Por: Julio César Gálvez.

Como todos los años, cada vez que se acercan las festividades de Nochebuena, Navidad y Fin de Año, los militares cubanos están lejos del hogar y de la familia, encerrados en sus cuarteles o corriendo de un lado para otro tras un enemigo ficticio o un desembarco fantasma. Nada nuevo. Desde el mismo primero de enero de 1959 siempre ha existido una justificación para que esto ocurra. Este 2012 no será una excepción, con la característica que la historia del Congo, Etiopía, Angola y otros países más donde las tropas cubanas estuvieron envueltas en guerras frontales o de guerrillas se esté repitiendo en Venezuela este fin de año.

Muchos de los grandes medios informativos del mundo anuncian hoy, que al presidente venezolano Hugo Chávez hubo que realizarle una traqueotomía para mantenerlo con respiración artificial, después de sufrir una infección respiratoria tras su cuarta operación de un cáncer pélvico.

La situación parece bastante seria, cuando el elegido sucesor de Chávez, el vicepresidente Nicolás Maduro ha convocado, desde La Habana, a varios dirigentes chavistas entre ellos a Diosdado Cabellos, presidente de la Asamblea Nacional, quizá con la intención de que certifiquen como testigos el posible fallecimiento o la imposible juramentación de Chávez como presidente para un nuevo período de mandato el próximo mes de enero.

Ante la incertidumbre de que se les pueda escapar el control del gobierno en caso de ocurrir cualquiera de las dos variantes, los miembros de la Inteligencia cubana y los militares cubanos que se encuentran en Venezuela, están en estado de máxima alerta. Hay que sumar los miles de médicos, personal de la salud, maestros, entrenadores deportivos, cercanos a las 50 mil personas, que obligatoriamente están supeditados a las órdenes del General de Brigada cubano Andollo, máximo jefe de todo el personal de la isla en Venezuela.

La posibilidad de un golpe de Estado a favor de Maduro, el “ ahijado ” de Fidel Castro, que posibilite al régimen de la isla el mantenimiento de los amplios suministros de dinero y petróleo, flota en la atmosfera.
Hay que esperar por lo que acontezca, pero por lo pronto, el pasado día 15 Fidel Castro ya se despidió en vida de su discípulo, lo cual dejó plasmado en una nota dirigida a los seguidores de Chávez publicada por la prensa: “ Tengo la seguridad de que ustedes con él, y aún por dolorosa que fuese la ausencia de él, serían capaces de continuar su obra ” Para eso están los militares cubanos en Venezuela.

Más de medio siglo burlando los derechos humanos

Foto tomada de Internet                                                     Foto tomada de Internet

Por: Julio César Gálvez.

La actual crisis económica y social se extiende y agrava entre los sectores más vulnerables de la población: niños, ancianos, discapacitados, mujeres, minorías étnicas. No es un caso aislado. Es una trama bien estructurada hace más de 50 años para el control de todo un país. La falta de valores éticos y morales y la corrupción galopante de la clase gobernante se suma a lo anterior.

A pesar de las ilusorias reformas anunciadas por el general Raúl Castro al asumir el mando de la nación, la realidad es bien distinta.

El desempleo, los recortes en los presupuestos públicos, la ineficiencia del sistema político, económico y productivo, y las reiteradas promesas incumplidas desde hace más de 50 años han llevado al empobrecimiento y la marginación de todo un pueblo, acosado y atemorizado mediante el hostigamiento y la represión constante.

Cuando se cumplen 64 años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el régimen totalitario cubano, arremete contra todo el que disienta del discurso oficial, aunque para ello ofenda o denigre verbalmente, incurra en la agresión física y hasta en el asesinato de Estado si es necesario.

Más de 440 detenciones políticas durante el pasado mes de noviembre, lo cual triplicó lo acaecido en el año 2010, es una muestra del aumento de la represión desatada por quienes llevan más de 50 años ostentando el poder en la isla.

Es el acoso perenne contra las Damas de Blanco, quienes fueron golpeadas los días 4 y 11 de noviembre en las provincias de Holguín y Santiago de Cuba, por el delito de asistir a misa y pedir libertad para los presos políticos que aún están tras las rejas.

Calixto Ramón Martínez, periodista independiente, de 42 años, quien se mantiene en huelga de hambre desde el 10 de noviembre en la prisión Combinado del Este de La Habana, acusado de desacato, quien destapara el incontrolable brote de cólera existente en todo el país, es uno de quienes día a día ponen en riesgo su vida para que la realidad de lo que ocurre dentro de Cuba no caiga en el olvido.

El escritor Ángel Santiesteban, premio de novela Casa de las Américas 2009, condenado a 5 años de prisión mediante una falsa acusación, — desestimada por el tribunal que lo juzgó – anunciada con sarcasmo e ironía por antelación por el oficial de la policía política que se hace nombrar Camilo.

Son los 21 integrantes de la Unión Patriótica Cubana, presos en estos momentos por reclamar de forma pacífica libertad y democracia, sin cargos ni justificación alguna. La cuarta parte del total de sus integrantes.

Antonio Rodiles, preso durante 9 días, Ángel Santiesteban, Ángel Moya, Librado Linares y 9 opositores más golpeados y detenidos, entre el 7 y el 9 de noviembre por indagar acerca de la detención arbitraria de una pareja de jóvenes abogados independientes.

La agresión física contra Guillermo Fariñas, Premio Sajarov 2010, y hasta la amenaza contra Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos, a mediados de mes, tras salir de una reunión de opositores, algo que hacía dos años no ocurría.

Fue la salvaje agresión contra la joven Berenice Héctor González, en la provincia de Cienfuegos, por defender el honor de las mujeres de su familia quienes son Damas de Blanco. Incontables navajazos en cara, cuello, antebrazos, muslos y nalgas recibió la quinceañera, mientras su agresora, hija de un coronel del Ministerio del Interior de la provincia, se pasea por las calles de la Perla del Sur sin contratiempo alguno, fueron hechos consumados de violaciones flagrantes de derechos humanos.

El régimen cubano se degrada a si mismo ante el temor a la perdida del poder y el control de las calles, pero el aumento de las protestas públicas y callejeras, las denuncias de la represión y los abusos que comete la policía política y las turbas paramilitares, el llamado a la reflexión y las alternativas empleadas por la disidencia para alcanzar la necesitada libertad y democracia, demuestran que el pueblo cubano ha dicho: Basta ya.

Pretendieron fusilar la libertad

Foto tomada de Internet

Foto tomada de Internet

Por Julio César Gálvez

El eco de los disparos retumba en el silencio de la madrugada. En el cenit asoman los claroscuros que anuncian el amanecer de un nuevo día. España no se conformaba. Trataba de saciar su impotencia como fuera; y un grupo de jóvenes estudiantes de primer año de Medicina lo pagarían con su vida.

Eran tiempos de intolerancias e injusticias donde arrancar una flor, una sonrisa indiscreta o cuchichear al oído de otra persona podría ser interpretado como un desafío mortal.

Nadie los vio profanar la tumba del reaccionario periodista español Gonzalo Castañón. Muchos declararon su inocencia. El capellán del Cementerio de Espada, el celador, el conserje, los profesores Manuel Sánchez de Bustamante y Domingo Fernández Cubas, y hasta el propio hijo de Gonzalo Castañón, quien visitó Cuba en 1886, declaró públicamente que eran inocentes de la acusación.

La realidad fue falseada. Jamás pisotearon las coronas de flores, tiraron basura sobre las tumbas, pintarrajearan las paredes del camposanto o gritaran ¡Abajo España ¡ El grave delito era vivir en una colonia que despertaba de su sojuzgada esclavitud y luchaba por su libertad. La guerra en la manigua cubana estaba en uno de sus mejores momentos y había que dar un escarmiento.

El castigo, como acto de cobardía e impotencia, cayó sobre ocho jóvenes estudiantes de Medicina que fluctuaban entre los 16 y los 21 años, quienes maniatados, fueron fusilados el 27 de noviembre de 1871 contra la pared del barracón del Cuerpo de Ingenieros, en la explanada de La Punta.

La celebración de un juicio amañado, a pesar de la excelente defensa que de ellos hiciera el capitán español Federico Capdevila, uno de los vocales del tribunal actuante, quien poniendo por delante su honra los declaró inocentes, fue anulado. Un segundo tribunal, del cual formaban parte los temidos Voluntarios, cumplió con la parte de la farsa, urdida por Dionisio López Roberts, Gobernador Político de La Habana.
En el colmo de la intolerancia, y mediante la realización de un sorteo, fueron escogidos los ocho estudiantes que fueran fusilados injustamente, de más de cuarenta que se encontraban detenidos por los sucesos del Cementerio de Espada.
Alonso Alvarez de la Campa, Anacleto Bermúdez, Eladio González, Ángel Laborde, José de Marcos Medina, Juan Pascual Rodríguez, Carlos de la Torre… y Carlos Vérdugo Martínez, quien se encontraba en la provincia de Matanzas el día de los supuestos delitos.
En mayo de 1872 el gobierno colonial dejó en libertad al resto de los acusados, sin embargo ante el temor que representaban las turbas de los Voluntarios, y para evitar un enfrentamiento que pudiera desencadenar en el asesinato de estos jóvenes, fueron deportados de por vida a España.
Siempre presentes en la historia de la Patria.

La historia se repite

Foto tomada de Internet

Por Julio César Gálvez

Una vez más la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas condenó el embargo comercial y financiero que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde febrero de 1962, cuando el presidente John F. Kennedy lo aprobara oficialmente. La resolución – la número 21 que se discute y somete a votación en la ONU desde que en 1992 se aprobara la primera con 59 votos a favor, 3 en contra y 71 abstenciones – contó en esta ocasión con el respaldo de 188 países, teniendo en contra los votos de Estados Unidos, Israel y Palau y las abstenciones de Micronesia e Islas Marshall.

El régimen cubano lo cataloga de victoria, pero una victoria pírrica. Lo cierto es que el hecho se ha vuelto monótono y trivial. Una rutina más a cumplimentar por los representantes diplomáticos de la mayoría de las naciones de este mundo, quienes por espacio de 50 años poco o nada les ha preocupado o interesado el tema.

La organización multinacional, al igual que Estados Unidos lo llama embargo. El régimen cubano sube la parada y lo cataloga de bloqueo para remarcar la connotación política “del enemigo de la acera de enfrente”, “del imperialismo feroz y explotador” al que tanto quieren conquistar y atraer en busca de sus tan necesitados dólares. Es la manera de justificar la ineficiencia y los enormes errores políticos, económicos y sociales cometidos por más de medio siglo por el totalitarismo cubano. En realidad es un diferendo entre dos países que no tienen relaciones diplomáticas desde hace 50 años. Nada más.

Lo cierto es que Cuba solo ha estado sometida a un bloqueo, y no total, en dos ocasiones. La primera en 1898, cuando Estados Unidos entró en la guerra de independencia contra España, y cerró al tráfico marítimo el puerto de La Habana, impidiendo el abastecimiento de las tropas españolas en el occidente de la Isla, así como la destrucción de la escuadra que comandaba el almirante español Cervera, quien tozudo y empecinado, pretendió romper la encerrona que las naves estadounidenses tenían sobre la bahía de Santiago de Cuba, donde murieron cientos de marinos y soldados españoles en una batalla inútil y perdida antes del primer disparo.

La segunda ocasión fue la Crisis de Octubre, en 1962, cuando fueron detectados los cohetes soviéticos instalados en la Isla, lo que estuvo a punto de desencadenar una guerra nuclear, y que fuera zanjeada entre el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, y el primer secretario del PCUS, Nikita Jruchov a la vez que ignoraban de sus acuerdos a Fidel Castro. Todavía está en la memoria de muchos cubanos, cuando en las claras mañanas se sentaban en el muro del malecón habanero a contemplar y discutir, como buen cubano, si era el Oxford u otro el nombre del barco que se divisaba en la línea del horizonte azul turquí.

Hay cosas que son incomprensibles en estas votaciones. La inmensa mayoría de estos países que votan a favor de levantar el embargo contra Cuba tienen sus misiones diplomáticas en La habana y sus representantes conocen muy bien la situación por la que atraviesa el pueblo cubano. Conocen a muchos de los disidentes cubanos. Han recibido en sus sedes a Las Damas de Blanco. No son ajenos a las violaciones de los Derechos Humanos, las golpizas públicas contra quienes manifiestan su oposición al régimen cubano, a las serias carencias alimenticias que sufre el pueblo. Ante esa situación: ¿ Por qué no piden al régimen cubano el cumplimiento de la Declaración Universal de Derechos Humanos ? ¿ Por qué no solicitan la celebración de elecciones libres y pluripartidistas con la presencia de observadores internacionales a quienes llevan más de 50 años en el poder ? Silencio y complicidad.

El bloqueo o embargo, como usted le quiera llamar, lo tiene impuesto el sistema totalitario cubano contra su propio pueblo, quien carece de los derechos más elementales como ser humano, y se encuentra entre los países más pobres del continente americano, solo por encima de Haití y Guatemala. Triste consuelo para quienes viven y subsisten casi de caridad, “del lobo, un pelo”
ç
Las autoridades cubanas reclaman que por culpa del bloqueo estadounidense han dejado de percibir Un Billón de dólares en transacciones comerciales, más las contradicciones en sus planteamientos son abismales. La dictadura totalitaria cubana ha podido permitirse el lujo de vivir de los 6 mil millones de dólares que recibía anualmente de la desaparecida Unión Soviética. Si sacamos el monto total de estos subsidios, de seguro supera ampliamente lo entregado por Estados Unidos mediante el Plan Marshall para la reconstrucción de Europa a la terminación de la II Guerra Mundial.

Baste señalar que el pasado 2011 Cuba compró en Estados Unidos, el sexto socio comercial de la isla — solo superado por Venezuela, la Unión Europea, Canadá, Brasil y China — más de 300 millones de dólares en productos alimenticios, lo que lo convierte en uno de los principales suministradores de alimentos a la isla. A esto debemos añadir que el régimen de la isla recibió por concepto de remesas familiares más de 2 mil millones de dólares, según Ronald Godard, representante de Washington en la Asamblea General de la ONU.

Muchas son las expectativas y las habladurías de que el presidente Barack Obama pudiera eliminar el embargo. No será la primera vez ni la última que se comente este irrealizable proyecto, pues de seguro no querrá pasar a la historia como el primer presidente estadounidense que claudicó ante los Castro.

Bendita sea la democracia

Foto tomada de Internet

Por Pablo Pacheco Avila

Durante todo el día estuve pendiente de las elecciones presidenciales en los EEUU, mis primeras elecciones en este gran país. Miraba el televisor del restaurante donde laboro siempre que tenía un chance y juro que la emoción que experimentaba era única en mis años de existencia, en materia de política.

Llegué a mi hogar pasada las 9:00 PM y aun la balanza no se había inclinado para ninguno de los dos candidatos principales, estaban empatados según las emisoras de televisión.

Intenté vencer el sueño y el cansancio pero no pude, quede dormido en el sofá y al despertar eran las tres de la madrugada. Corrí hasta mi computador para conocer el ganador, Barack Obama había sido reelecto presidente de los EEUU.

El destino de la nación norteamericana estará en  manos de un hombre querido por muchos, cuestionado por otros y detestado por no pocos, pero elegido por el mandato del pueblo.

De este proceso electoral aprendí que se puede estar a favor o en contra de un candidato, se puede incluso; no estar de acuerdo con ninguno de los aspirantes a la presidencia, pero al final del día, la democracia dicta la última palabra. La voluntad del pueblo se hace sentir hasta en el más apartado rincón de esta nación.

Bendito sea los EEUU, tierra de inmigrantes, país que siempre tiende la mano a quienes escapan de dictaduras y nos da la oportunidad de ser hombres y mujeres libres.

 Ésta nación nos ha brindado mucho más de lo que teníamos en nuestros países, en ella hemos encontrado una segunda patria y ojalá un día los cubanos logremos tener un proceso electoral como el que acabamos de vivir.

Refrescando la memoria

Foto tomada de Internet

Por: Julio César Gálvez.

La expresión del rostro es el reflejo del alma, según plantean sicólogos y sociólogos, es sacar al exterior lo que ocurre en nuestro interior. Por eso al contemplar la grabación de la entrevista, que diversos medios de prensa de La Florida, le hicieran al ex teniente coronel del Ministerio del Interior de Cuba, Crescencio Marino Rivero, se puede comprobar el odio que el mismo siente por todo aquel que no piense igual a él.

La forma altanera de responder a las preguntas de los periodistas; la voz altisonante, como quien todavía grita impartiendo órdenes a sus subalternos; el rostro airado al ser descubierto en su escondrijo; el dedo acusatorio y prepotente, cuando sin el menor de los recatos asegura, “Hacía 14 años que estaba fuera del Minint y no le di importancia”, cuando le cuestionaron la forma en que se lo calló cuando realizó los trámites para viajar a los Estados Unidos.

Crescencio Marino Rivero y su compañera, en Cuba no existen las esposas entre los comunistas y adictos al régimen, Juana Ferrer, capitana del Minint, llegaron a Miami el 28 de septiembre del 2010, donde se acogieron a la Ley de Ajuste Cubano, y se instalaron en casa de una hija que reside en La Pequeña Habana, en el cuarto viaje que realizaban a los Estados Unidos.

No es el primer represor, dirigente político o administrativo o familiar de un miembro de la nomenklatura comunista de la isla que se instala en Miami, mintiendo a los funcionarios estadounidenses y violando las leyes migratorias de Estados Unidos.

Todavía se recuerda el caso del enfermero Eriberto Mederos, encargado de torturar, mediante descargas eléctricas, a disidentes y opositores al régimen castrista, en el pabellón “Carbó Serviat”, del Hospital Psiquiátrico de la Habana, conocido popularmente como Mazorra. Mederos falleció de cáncer en el año 2002 – mientras un tribunal de la ciudad analizaba su posible condena – después de haber residido durante unos años en Miami tranquilamente.

Pedro Álvarez, quien fuera director de la empresa Alimport, del Ministerio de Comercio Exterior y el eje central de las negociaciones comerciales y compras de alimentos de Cuba a Estados Unidos, reside en Tampa; una de las hijas del zar de la economía cubana y ex ministro de Economía, Marino Murillo también vive en la citada localidad floridana, y otros más que ocultos están a la espera que las aguas tomen su nivel en la isla.

Lo que resulta paradójico y preocupante ante casos como estos es lo fácil que resulta ser burlada la Seguridad Nacional de la nación más poderosa del mundo. ¿O es que los servicios secretos de Estados Unidos están en decadencia? ¿O es un complot acordado entre el régimen de La Habana y el todavía actual presidente de Estados Unidos? Son muchas las interrogantes, y por supuesto, los temores. Si en lugar de ser un torturador y represor de indefensos opositores al totalitarismo cubano, que corre a esconder sus pecados ante la posible debacle del castrismo fuera un miembro de una célula terrorista que tratara de atentar contra el pueblo estadounidense, de seguro lograría su propósito ante la falta de vigilancia y control, como viene ocurriendo en los casos antes señalados.

Más atrás en el tiempo, la Red Avispa logró infiltrarse en bases de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y en la organización humanitaria Hermanos al Rescate. Ana Belén Montes, a quien el pueblo cubano desconoce, llegó a penetrar la sección Cuba en el Pentágono durante años y pasarle información al régimen castrista sobre los planes militares de la Unión. Resultados, cinco espías cubanos confesos y presos y una espía puertorriqueña confesa y presa, a quien el régimen cubano “recompensaba” pagándole 4 millones de dólares anuales.

Pero lo más triste y doloroso de todo, cuatro hombres inocentes asesinados por la tiranía castrista y cuatro familias rotas y deshechas, por el “horrendo delito” de ayudar a salvar vidas de balseros y náufragos en medio del Estrecho de la Florida que escapaban de la isla maldita.

En la carta que escribiera Crescencio Marino Rivero, y que fuera publicada en la prensa, se contradice. Primero niega haber sido el Director de Cárceles y Prisiones en la provincia de Villa Clara, después justifica su accionar al frente de las mismas, y según sus palabras “teníamos la función de exigir el cumplimiento de la ley y los reglamentos que organizan la ejecución de las sanciones, no aplicar criterios personales sino los previstos en los documentos rectores del sistema, no favorecer o privilegiar o endurecer la sanción aplicada a ningún recluso”.

Niega haber vejado, ofendido y maltratado de palabras y de obra a disidentes y opositores pacíficos, señala haber sido justo. Poco le faltó para declararse “benefactor y protector” de los presos, emulando con el Padre Las Casas en su defensa de los indios.

¿Pero como supo del video oculto que la Seguridad del Estado Cubana le tomó a la madre de Orlando Zapata Tamayo, y que la televisión cubana mostró, estando ella aún en la isla, si hacía más de una década, según él propio Rivero, estaba fuera del Ministerio del Interior ?

Para Crescencio Marino Rivero todos los que sacan a relucir su pasado de represor y servidor incondicional del totalitarismo cubano son unos mentirosos, pero lo cierto es que violó la ley. Mintió, porque “… es algo que no tiene importancia”.

Para remachar, se siente orgulloso de su pasado, de su militancia en el Partido Comunista de Cuba, de lo cual “no tiene de que arrepentirse”.

Para quienes sufren hace más de 50 años de una feroz tiranía que se prolonga en el tiempo, que se ceba sobre los habitantes de una nación, que se mantiene en el poder mediante la represión, el terror, el hambre y la miseria, no puede jamás olvidar los crímenes cometidos. No está permitido cometer ese error. No es venganza, es justicia.
Tribunales imparciales serán los que deben juzgar a quienes han apaleado, ultrajado, agredido, encarcelado, asesinado y fusilado en nombre de la igualdad y el socialismo en Cuba.

Menos pensar que un país democrático y defensor de las libertades individuales como Estados Unidos, donde el cumplimiento de la ley está por encima de los hombres o los nombres, sirva para apañar o esconder a quienes tienen deudas pendientes con la justicia como asesinos, represores y violadores de los Derechos Humanos. ¿Será que algo marcha mal? Por lo demás, piense, analice y saque usted sus propias conclusiones.

Sandy

Foto tomada de Internet

Por: Julio César Gálvez.

Cuando concluía un comentario sobre la modificación a la Ley de Migración, decretada el pasado 16 de octubre por el régimen cubano, me llegaron varias imágenes del paso del huracán Sandy por las provincias orientales. Indescriptibles los destrozos causados por las fuerzas de la naturaleza. Hasta las cupulinas delanteras de la Catedral de Santiago de Cuba se vinieron abajo y el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre sufrió daños, tanto en su interior como en el exterior.

Según la opinión de muchos habitantes de la región, desde el paso del ciclón Flora, en 1962, este ha sido el que con mayor fuerza e intensidad ha asolado el oriente cubano. Varios fallecidos, múltiples y considerables afectaciones a las precarias viviendas, si es que se les puede llamar así, y a la economía agroindustrial es hasta el momento el triste balance del andar de Sandy por tierras cubanas, a más de 175 kilómetros por hora .

Todo esto es muy triste y lamentable, mucho más cuando existen víctimas mortales de por medio. Pero la burla macabra la dio Raúl Castro, quien pidió “ confianza ” a los afectados por el huracán Sandy y prometió que su gobierno “ no dejará abandonado a nadie ” De seguro que ocurrirá como cuando el huracán Michelle pasó por Cuba en el 2002, cuando dijo lo mismo y aún los afectados están esperando la ayuda prometida. ¿Y qué pasó con los del Denis en el 2005?

La confianza del pueblo de Cuba en las palabras de quienes usurpan el poder desde hace más de 50 años hace rato se perdió. Como decíamos cuando éramos muchachos y utilizábamos pantalones bombachos: “era verde y se la comió un chivo”

Nos solidarizamos con nuestros compatriotas, lamentamos las muertes acaecidas, el hambre, la miseria y las necesidades aumentadas para todos los que sintieron el paso de Sandy por tierras cubanas, afectados o no. Pero de seguro que el régimen dictatorial se verá obligado a solucionar, a la mayor brevedad posible, la difícil situación por la que atraviesan en estos momentos los habitantes de las provincias orientales. De la pronta y oportuna ayuda depende en gran medida la permanencia de la cúpula de viejos generales en el poder. Es tiempo de cambio y las masas hambrientas y abandonadas ante las desgracias no pueden esperar la promesa eterna que no llega. No es un vaticinio, es la realidad y eso lo saben bien quienes dan las órdenes en Cuba.

De seguro que las enormes necesidades materiales, incrementadas ante esta desgracia, puede ser un detonante que cambie el panorama político existente en la isla. El régimen tiene todos los recursos en sus manos, escondidos en almacenes subterráneos, para encontrar rápida solución a este desastre. Si no acomete la tarea se reafirmará que los Castro odian al pueblo de Cuba. Todo es cuestión de tiempo.

Rehenes

Foto tomada de Internet

Por: Julio César Gálvez

Durante más de 50 años los cubanos hemos vivido inmersos en las mentiras. A toda hora, en todo momento. Unas tras otras han sido promocionadas y elogiadas como verdades absolutas por el régimen totalitario que desgobierna a La Mayor de las Antillas.

Fidel Castro se encargó de que todo fuera secreto, sórdido, tenebroso y mentiroso, mucho antes de llegar al poder, incluso desde su etapa de estudiante de bachillerato, en la escuela de los padres jesuitas de Belén. Todo ha sido un rejuego con el único fin de ostentar el poder y hacer daño a toda la humanidad. No creo que alguien dude de que odia a todo ser viviente.

No olvidemos que hace 50 años su mente tenebrosa puso al mundo al borde de una catástrofe nuclear, cuando dio la orden, con la complicidad del general Issa Plíe, jefe del destacamento militar soviético en la isla, para el derribó del avión de reconocimiento estadounidense U2, con un misil S75 ruso instalado en Cuba, donde murió el mayor Rudolf Anderson, piloto de la aeronave, sin importarle un ápice las consecuencias del acto.

Era el sábado 27 de octubre de 1962. Se iniciaba la Crisis del Caribe o de los Misiles y Castro vociferaba ante los micrófonos de la radio y la televisión “… jamás en nuestra patria se instalaran armas nucleares que pongan en peligro la paz mundial”. Años han pasado de estos hechos y las mentiras de todo tipo de Fidel Castro continuaron a través del tiempo. Pero parece que el apego a la mentira es algo que está en los genes de la familia. Desde el 2006 cuando su hermano menor, Raúl Castro asumiera el mando de la isla prometió cambiar y restructurar muchas cosas en la isla, entre ellas una reforma a la ley de inmigración, a la cual le acaba de tocar el turno.

Muchos son los ilusos que alaban esta nueva medida que entrara en vigor en enero de 2013, sin apenas conocer lo publicado en la Gaceta Oficial de la República de Cuba. No se necesitara permiso de salida – la llamada Carta Blanca – ni Carta de Invitación para poder viajar, pero, y aquí es donde está la primera trampa, el gobierno se abroga el derecho, la potestad y todo lo demás, de no otorgarte el pasaporte si lo estima pertinente. Además la ley establece diferentes categorizaciones, según criterio del Ministerio del Interior, de permitirte viajar o no.

Dice el viejo refrán, “quien inventó la ley inventó la trampa” lo que se aplica sin dificultad al caso cubano.

Es otra mentira más del régimen cubano para seguir ganando tiempo en su permanencia en el poder y gritar a los cuatro vientos “los cambios que se están produciendo dentro de Cuba”

Lo cierto es que mientras no cese el dominio castrista, no se proclame una amnistía general para todos los presos políticos y de conciencia, se establezcan las bases para un referendo constitucional, la existencia de libertad de prensa y opinión, el derecho de asociación y creación de partidos políticos y el respeto a la libertad plena de los seres humanos, los cubanos seguirán siendo rehenes de la mafia que está adueñada del poder en la isla, aunque promulguen nueva medidas y leyes maquilladoras de mentiras. Tiempo al tiempo y sabremos la realidad.

Todo mezclado

Imagen tomada de Internet

Por: Julio César Gálvez.
Cuando apenas faltan horas para que se efectúen las elecciones presidenciales en Venezuela las expectativas sobre el posible vencedor de los comicios aumenta. Según las últimas encuestas y sondeos de diferentes firmas la batalla está parea, más menos a uno u otro bando. Otra cosa resulta la opinión popular, que al fin es la que cuenta en verdad.

Tras las últimas semanas de campaña prelectoral el candidato de la oposición, Henrique Capriles, con su método Puerta a puerta, ha remontado una supuesta desventaja sobre el actual mandatario venezolano, lo cual tiene muy preocupado y alerta al régimen cubano ante la pérdida de la gallina de los huevos de oro ante una derrota de Hugo Chávez en las urnas.

Pero lo más preocupante de las elecciones en Venezuela es el clima de terror que puede desatarse si Chávez Pierde las elecciones, cosa muy probable. Alberto Carías, alías “ El Chino ”, dirigente máximo del grupo paramilitar pro chavista MRTA, declaró al periódico español ABC, “ que Chávez será el ganador de las elecciones, de lo contrario habrá plomo contra quien desconozca ese resultado ”

Ex guerrillero marxista, aliado político confeso de los terroristas de ETA y de los narco guerrilleros colombianos de las FARC, “ El Chino ” aseguró que la oposición nunca ganará el poder en Venezuela. Por su parte las Fuerzas Armadas han señalado que no permitirán que nada altere el orden y la tranquilidad ciudadana durante el proceso de votación de este domingo. Esperemos por los resultados.

Mientras en la región de Bayamo, en el oriente cubano, a 750 kilómetros de La Habana, se inició el juicio contra Ángel Carromero por el supuesto homicidio de los disidentes cubanos Oswaldo Payá Sardiñas y Harold Cepero, en un accidente de tránsito, con extremas medidas de seguridad, que mantiene acordonada toda la periferia del lugar y las calles cerradas a la circulación vial por centenares de policías uniformados y decenas de miembros de la Seguridad del Estado vestidos de paisanos, mientras que desde la noche anterior han sido detenidos en sus viviendas disidentes y opositores que tenían previsto asistir al juicio.

Las disposiciones previstas en el lugar del juicio solo permite a la prensa extranjera acreditada en Cuba, visualizar desde un pequeño salón anexo las incidencias del mismo mediante circuito interno de televisión, pero les prohibieron la entrada de teléfonos móviles, ordenadores portátiles, grabadoras, así como cámaras de videos y fotográficas.

El juicio del que nadie habla en España cuenta con tres magistrados profesionales y dos jueces legos y la defensa del joven español no podrá presentar su propio peritaje sobre los hechos ocurridos, solo se les permite “pedir que se complemente el ya realizado y presentado por la fiscalía o cuestionar a los peritos ”, lo cual es una indefensión absoluta para este tipo de causas, según expertos españoles.

Ojalá que el juicio se desenvuelva “relativamente rápido ” como le transmitiera el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla la semana pasada en la ONU a su contraparte, el español José Manuel García-Margallo, y de forma satisfactoria para el dirigente juvenil español, quien no está acusado por los familiares de los fallecido.
Y como para dejar bien claro cuales son las verdaderas intenciones del régimen cubano, Bruno Rodríguez, reunido en la ciudad de Nueva York con un grupo de empresarios cubanoamericanos los tildó de “ chinchaleros ”, al decir “ que el país cuenta con la base legal para que los cubanos de la emigración puedan invertir en Cuba, pero la dificultad no está en las leyes sino en las enormes sumas exigidas para la inversión: cientos de millones de dólares ”

Nada, que el canciller cubano se quitó la careta. Fue el encargado, a nombre del régimen cubano de dar a conocer de primera mano la verdad. No hay marcha atrás. No importa que algunos quieran plegarse a los opresores del pueblo cubano en beneficio personal.

Encuentro entre dos generaciones